Hay días de esos en que no te apetece trabajar y que buscas cualquier excusa para no hacerlo. A mí me relaja bastante cocinar, y últimamente me encanta hacer pasteles. Menos mal que los regalo, que si no… estaría pesando una tonelada… Recuerdo que había un personaje de Anatomía de Grey, una serie que seguí durante algún tiempo, que cuando estaba triste o deprimida se ponía a hacer madalenas. Yo también!!! Hasta hace poco me especialicé en muffins de plátano y chocolate, de té verde, de limón, de canela… buenísimas!! y ahora me ha dado por tartas y bizcochos. Es un buen yoga. Durante una hora o más tu mente se libera y sólo estás pendiente de cantidades, de remover bien, de batir. Es como ir a nadar.
Hoy he preparado este pastel que sale en la foto: tarta de plátano y chocolate. está muy rico. Queda superjugoso. Y aquí tenéis la receta. Es una buena manera de aprovechar esos plátanos maduros,que se ponen negros y que ya no te comes.
Ingredientes
2 plátanos muy maduros
2 huevos
300 gr de azúcar moreno
1 cucharada de canela molida
1/2 cucharada de jengibre molido
175 ml de aceite vegetal
150 gr de harina con levadura
3 cucharadas de leche
Cobertura de chocolate, 100gr pepitas de chocolate y nata o mantequilla a temperatura ambiente
* Consideraciones previas: los ingredientes, mejor que estén a temperatura ambiente. De manera que si puedes, saca los huevos, el chocolate, la mantequilla y la nata un rato antes para que se atemperen.
Cómo se hace
En un bol, chafa los plátanos hasta que formes una especie de papilla. Entonces, bate muy bien los huevos, de uno en uno, y ves incorporándolos a los plátanos chafados. Remueve, recuerda, de abajo hacia arriba, haciendo un movimiento envolvente, a ser posible con una espátula de madera o silicona, no de metal. Luego, incorpora el aceite, y sigue removiendo igual. A continuación, añade las tres cucharaditas de leche y el azúcar (como el azúcar moreno suele tener grumos, mejor deshazlos s antes). Remuévelo todo bien hasta que te quede una pasta uniforme.
Coge la harina, pásala por un colador para tamizarla y ves incorporándola a la mezcla. Recuerda remover de abajo a arriba!! Echa la canela y el jengibre y añade las pepitas de chocolate. Si no tienes pepitas de chocolate, usa la tableta de chocolate de cobertura. La cortas en trocitos pequeñitos y ya está
Calienta el horno a 180ºC. Si puedes, pon sólo la placa de abajo. Si el horno no permite esta opción, pon la bandeja donde irá el pastel en la posición inferior.
Echa la mezcla en un molde de unos 20cm de ancho, de un palmo, vamos. Atención!! a veces me habéis comentado que no sube el bizcocho y eso puede ser porque el molde en el que vertéis la mezcla es demasiado grande. Entonces queda más bajito. Igualmente, este pastel no sube mucho. Unos dos-tres dedo de grosor.
Hornéalo unos 45-50 minutos. Comprueba con un mondadientes que está listo. Déjalo reposar sobre una rejilla.
Ahora hacemos la cobertura de chocolate. En un cazo, echa dos o tres cucharadas de agua, pon la tableta de chocolate troceado y ve removiendo a fuego lento, para que no se te queme. Entonces, incorpora la nata líquida. ¿Cuánta? es un poco a ojo, pero vamos, para 250 gramos de choco, unos 125 ml de nata. O si lo prefieres, mantequilla. Necesitamos una grasa para que el chocolate, una vez se enfríe, no se solidifique y quede brillante, con una textura super gustosa, como en la foto. Cuando el pastel y el chocolate, se hayan enfriado un poco, cubrimos el pastel y… voilà! A disfrutar! Lo podemos decorar con rodajitas de plátano, también
Buen provecho!!


lo voy a hacer por que tiene muuuuuyyyyy buena pintañam ñam
Pingback: Pastel de zanahoria “cumpleañero” « Yo me lo guiso, yo me lo como
Pingback: Pástel de chocolate